Es
Importante aclarar y definir claramente los que significan estos dos términos,
ya que muchas empresas ven afectada su producción debido a que no han tomado
acciones precisas para combatir estas situaciones, que una se nota obviamente
como el absentismo porque el trabajador falta a su jornada diaria, mientras que
la otra situación es poco percibida porque el trabajador está cumpliendo un
horario de trabajo, pero no está realizando sus tareas, y no está haciendo
productivo.
Para
simplificar su entendimiento vamos a pasar a conceptualizar cada uno de los
términos:
ABSENTISMO
LABORAL: Viene del verbo abstenerse, ausente, y se dice cuando el
trabajador se ausenta del trabajo, falta al trabajo bien por causa justificada
(una enfermedad, accidente o un permiso remunerado o no remunerado), aquí el
Trabajador no asiste a la empresa.
PRESENTISMO
LABORAL: Es cuando el Trabajador acude a su jornada laboral y
cumple con su horario estipulado, pero no realiza las tareas encomendadas a
tiempo, se distrae muy a menudo o simplemente simula que trabaja.
Ambos
casos originan una pérdida para la empresa, por la baja en el rendimiento
laboral, en la productividad y los resultados de la empresa.
El
absentismo laboral tiene diferentes causas, y es importante determinarlas para
asi tomar las acciones y decisiones adecuadas para contrarrestarlas y disminuir
su ocurrencia.
Entre
las causas del absentismo laboral podemos agruparlas en dos grupos las causas
individuales y las causas organizacionales.
Las
causas individuales son las que surgen por problemas o situaciones exclusivas
propias del trabajador, tales como enfermedad, accidente no laboral, problemas
familiares, situaciones sociales extrafamiliares como inundaciones, terremotos,
colisiones de vehículos, paros colectivos, conmoción social entre otros, estas
causas no dependen de la organización de la empresa, son difíciles de predecir
y controlar.
Mientras
que las causas organizacionales son las que repercuten en el trabajador y hace
que no tenga ganas de ir al trabajo, entre ellas están, la falta de motivación,
baja remuneración, problemas de relaciones interpersonales entre compañeros de
trabajo y/o supervisores, demasiada carga de trabajo, falta de control de
riesgos, accidentes de trabajo, enfermedad ocupacional, entre otros. En estas
causas la organización de la empresa debe tomar medidas para identificarlas y
corregirlas a objeto de disminuir su ocurrencia y repercusión en la
productividad del negocio.
En
cuanto al Presentismo Laboral también llamada una amenaza silenciosa, podemos destacar
cuatro tipos:
1. Alargar
la jornada laboral innecesariamente por el mero hecho de aparentar una carga de
trabajo inexistente o una implicación superior con la empresa. Llegar antes e
irse después de la hora se convierten en comportamientos habituales, como si el
mayor número de horas de presencia en la empresa pusiera de manifiesto un mayor
compromiso con la misma.
2. Tardar
más tiempo del normal en resolver los problemas propios del trabajo, simulando
una mayor complejidad o dificultad de los mismos, cuando pueden llevarse a cabo
en mucho menos tiempo, con el fin de realzar la importancia de sus funciones,
simulando un grado de dificultad y esfuerzo que en realidad no existen.
3. Aparentar
un desempeño adecuado de las labores propias del puesto de trabajo, cuando en
realidad se está perdiendo el tiempo en distracciones no relacionadas con el mismo
(navegar por internet, acceder a redes sociales en tiempo de trabajo son alguna
de estas prácticas)
4. Acudir
al trabajo estando enfermo o en unas condiciones de salud que no se consideran
las idóneas.
Consecuencias
negativas:
•
Sensación de preocupación.
•
Sobrecarga de trabajo no real.
•
Bajos niveles de concentración.
•
Inseguridad en el trabajo.
•
Disminución del rendimiento.
•
Tareas monótonas.
•
Incremento de fallos.
•
Aumento en el consumo de alcohol y/o tabaco.
•
Aumento de depresión, ansiedad y estrés.
Medidas
preventivas a adoptar por la empresa
Ser transparentes: los trabajadores deben
conocer en todo momento cómo evoluciona la empresa.
Hacer partícipes a los trabajadores:
involucrar a los trabajadores en los resultados de la compañía ayuda a mejorar
la productividad, ya que los empleados se sienten parte de un proyecto.
Escuchar a los trabajadores: en ocasiones los
trabajadores no transmiten los problemas que encuentran en los procesos del
trabajo, preguntar a los trabajadores e investigar sobre qué factores son
susceptibles de mejora puede ayudar a las organizaciones a mejorar su
productividad.